Después de estar 6 días en el hospital, hemos llegado a casa. Pero el día no ha sido fácil. Creo que ayer fue un día de los más dificiles que he vivido. Ya desde el Sábado esperábamos al pediatra para valorarte. Pero el Lunes al llegar, nos dicen que hay que bajarte a cardiología, porque hay algo que no va bien y hay que explorarte. Bajo contigo y las horas más largas de mi vida las paso solo en una sala de esperando, rogando para que todo este bien. Pero no es así, y aunque no es de vida o muerte, nos remiten al Hospital materno Infantil ya que hay médicos especializados en cardiología infantil y mejores máquinas.
Así que sin dudarlo, allá te llevamos y tenemos suerte y nos atiende uno de los jefes del departamento de cardiología infantil, confirmando que tienes un pequeño soplo en tu corazoncito que habrá que tratar y tener un seguimiento, pero que de momento puedes hacer vida normal. Aún así, a pesar de que lo mejores médicos te hayan visto, no deja de abandonarme la sensación de miedo a otras cosas que ahora quiero alejar de mi mente. Intento pensar en solo disfrutarte.
Para terminar este largo día, fue la hora de pasar 2 pruebitas: La prueba de audiometría que superaste sin problema y la prueba del talón, en la cual te comportastes como una valiente.
Pero lo más importante es que a fecha de hoy, tengo a mis dos chicas en casa. Y ahora, a pesar de los sustos encima, solo quiero disfrutarla de las dos, de mis dos soles.
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