La semana pasaba tuvistes tu primera visita al pediatra. Lo primero fueron unas preguntas de rigor para continuar con tu revisión. Todo fue muy bien y respondistes a los estímulos perfectamente. Incluso ganastes algo de peso, que era algo que nos tenía un poco preocupados.
Los siguientes días has estado en casa tranquila y yo por las tardes intentando aprovechar el tiempo para estar contigo. En el trabajo las horas se me pasan lentas, como si no quisieran avanzar y y no veo la hora de salir y estar contigo, de tenerte al lado, y cogerte y olerte.
Por circunstancias que a veces ocurren, tanto mamá como tu habeís tenido que adelantar el viaje que debia haber sido 3 semanas más tarde. Pero había una justa razón de peso para ello, y era la de conocer a tu bisabuelo antes de que lo operaran. Allí también conocerías a personas que van a ser muy importantes en tu vida: tu abuelito, tu tio y el resto de la familia y amigos que estan locos de alegria por tu llegada y deseosos de verte. La despedida en el aeropuerto fue muy dura: verte tranquilita durmiendo en tu capazo, tan guapa, tan dulce... que separarme de tí después de 18 días se me encogía el alma. Pero es algo que tenía que hacerse. Y es así como cogistes tu primer vuelo, aunque para ser honestos, no fué el primero del toddo ya que estando dentro de mamá, ya volastes varias veces: Málaga, Austria...
Y aquí estoy yo, solo en casa echandote a tí y a mamá mucho de menos. Con pocos días de vida, la casaya huele a ti y sin tu presencia, todo se hace un poquito más dificil.
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